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5 ideas bricolaje de macetas colgantes

Si estás buscando una forma de exhibir tu jardín interior y darle vida a tu hogar, las macetas colgantes podrían ser la solución. Son ideales para  quienes tienen poco espacio, ya que no ocupan ni el piso ni ninguna otra superficie. ¿Sabías que las plantas proporcionan oxígeno y reducen los niveles de benceno y dióxido de nitrógeno? Esto te ayuda a ti y a tu entorno a respirar mejor y evitar enfermedades. También puedes cultivar tu propio jardín comestible en el interior como orégano, romero, tomillo o laurel, para darle mucho más sabor a cada comida. Algunas plantas de interior como el filodendro pueden añadirle vida a tu hogar. Si no tienes paciencia para mantener plantas reales en óptimas condiciones, puedes optar por plantas falsas. Sigue leyendo para conocer algunas ideas bricolaje de macetas colgantes.

Toma un par de tablas de pino y diséñale los agujeros. Asegúrate de dejar unos 5 cm entre cada uno de ellos. Los agujeros tienen que ser del mismo tamaño que la mitad de las macetas para que queden bien encajadas. Lija la madera y haz un agujero en cada extremo de las tablas. Posteriormente, pasa  una cuerda por los agujeros de los extremos anudando la parte inferior de los estantes para que estos no se bajen. También puedes usar precintos plásticos para que quede bien asegurado. Cuelga los estantes en la pared y coloca las macetas en los agujeros.

Corta cuatro cuerdas largas y átalas en un nudo cerca de uno de los extremos. Pon este nudo en el centro de un artículo cuadrado como puede ser una tabla de madera o una cerámica o una rodaja de tronco gruesa. Asegúrate que las cuerdas estén bien separadas tal como se ve en la imagen y realiza otro nudo en el otro extremo para colgarlo de donde desees. Finalmente, pon la maceta arriba del artículo y ya estará lista tu maceta colgante.

Realiza cuatro perforaciones enfrentadas en una maceta plástica y, luego, pasa por ellas una cuerda resistente. Realiza un nudo en la parte exterior de las perforaciones y para finalizar junta las cuerdas en la parte superior y anúdalas en un aro metálico. Repite esto en cada una de las macetas colgantes.

Corta cuatro trozos de cordón de macramé largo y quema los extremos con la llama de un encendedor para que no se deshilachen. Dobla los cordones por la mitad y júntalos todos y pásalos por el centro de un aro de acero. Haz un nudo y divide los cordones en pares de dos. Anuda cada par de cordones a los 20 cm de distancia con el aro. Mide el alto de la maceta y transfiere esta medida a los cordones. Si tu maceta midiera 10 cm de alto, significa que a los 5 cm por debajo del primer nudo que has realizado en cada par tendrás que hacer el siguiente. Pero, esta vez no vas a atar los pares existentes sino un cordón de cada par con el de al lado. Finalmente, a los 5-7 cm por debajo de los nudos que recientemente has realizado, anuda todos los trozos de cuerda.

Si tienes macetas de plástico en forma de canalón de lluvia, realiza cuatro perforaciones cerca de los extremos pero en la parte frontal y posterior de estos (es decir, no en los laterales) y pasa una cuerda gruesa por estos realizando un nudo en la parte inferior de cada maceta como en el primer tutorial (el de las tablas de madera). Finalmente, haz un nudo en el extremo superior y cuelga de donde desees. Asegúrate de que las macetas colgantes queden bien niveladas.

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