Arboles

Ficus: ¿Cómo cultivar y cuidar?

En su hábitat natural puede adquirir el desarrollo de un árbol con grandes dimensiones, mientras que en el interior puede alcanzar unos 2,5 m de alto.

El Ficus benjamina es originario de la India y forma parte de la familia de las moráceas. En su hábitat natural puede adquirir el desarrollo de un árbol con grandes dimensiones, mientras que en el interior puede alcanzar unos 2,5 m de alto. El Ficus benjamina posee un crecimiento anual de 40 cm. Sus hojas de color verde intenso son simples y persistentes de 8 cm de largo por 2,5 cm de ancho, y se disponen sobre tallos ramificados formando una copa densa. En interiores no da flores ni frutos.

Lo fundamental para tu ficus: Suelo, luminosidad, temperatura, riego y abono

Utiliza un sustrato fértil y suelto en un recipiente de 30 cm de profundidad o más. La mezcla debe estar compuesta por tres partes de resaca de río, tres partes de tierra negra, tres partes de turba y una parte de arena. Esto mantendrá el suelo aireado y con buen drenaje.

Como cultivar y cuidar al ficus

En cuanto a la luminosidad, los ejemplares jóvenes precisan luz solar directa por la mañana y los ejemplares adultos pueden prescindir de ella. Las condiciones se consideran óptimas a los 20 °C

Las plantas jóvenes no resisten temperaturas menores a los 12 °C, mientras que las adultas pueden llegar a soportar hasta los 10 °C. En un ambiente cálido y seco, de 26 °C, el Ficus benjamina pierde sus hojas.

Este género es sensible a la atmósfera con poca humedad; rocía el follaje todos los días con agua de lluvia. Por otra parte, mantén el sustrato húmedo en verano con dos riegos semanales y cada siete días en invierno.

Agrega 3 g fertilizante compuesto disuelto en el agua de riego cada 30 días a principios de la primavera hasta finales del verano.

Cultivo del Ficus benjamina

Como cultivar y cuidar al ficus

  • Inicia el cultivo del Ficus benjamina en primavera en el interior.
  • A la hora de comprar un ejemplar, elige el que tenga una forma compacta y evita aquel que posee las hojas caídas o amarillentas en la parte inferior.
  • Demorará unos tres meses en adaptarse al nuevo ambiente.
  • Efectúa el cambio de maceta en ejemplares jóvenes de 1 m de altura en primavera.
  • Renueva la capa superficial de sustrato de las plantas adultas en primavera.
  • Acorta las ramas que desequilibran la copa en primavera.
  • Utiliza abrillantadores para hojas esporádicamente.
  • Colócales un tutor cerca del tallo principal a los ejemplares de más de 1 m de alto.
  • Cultiva en lugares luminosos y protegidos de las corrientes de aire para que subsista muchos años.
  • Aunque crece agrupado con otras plantas, prefiere un recipiente individual.

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