Suculentas

Cómo trasplantar una suculenta colgante sin dañarla

Ya sea que tengas tu casa repleta de plantas suculentas o que recién acabes de comprar tu primera crasa, saber cómo trasplantar una suculenta colgante sin dañarla es crucial.

Ya sea que tengas tu casa repleta de plantas suculentas o que recién acabes de comprar tu primera crasa, saber cómo trasplantar una suculenta colgante sin dañarla es crucial. Afortunadamente, es muy sencillo y divertido a la vez.

Quizás también te pueda interesar: 7 suculentas con flores hermosas

Antes de comenzar a trasplantar una suculenta colgante, es importante que no lo hagas durante su periodo de inactividad, es decir, cuando no está creciente activamente, dado que, si lo haces, interrumpirás su ciclo de crecimiento y puede que termines dañándola.

Inicia el trasplante de la suculenta colgante al inicio de la temporada de crecimiento y evita hacerlo durante el período de floración. Cuando comience a florecer, la suculenta deberá gastar casi todos sus nutrientes para que sus botones florales crezcan, lo que terminará debilitándola.

Aunque a la mayoría de las suculentas les apasiona estar en una maceta apretada, llega un momento en que necesitarás trasplantarlas, sobre todo cuando sus raíces empiezan a sobresalir de los orificios de drenaje o cuando ya no logran absorber el agua o los nutrientes.

También deberás considerar trasplantarlas cuando las suculentas rastreras comienzan a superar su recipiente actual o a estirarse, dado que el suelo se vuelve de mala calidad.

Trasplantar una suculenta colgante una o dos veces al año hará que se mantenga saludable. Para hacerlo sigue estos pasos:

  1. Escoge una maceta que sea un diez por ciento más grande que la planta.
  2. Cubre los orificios de drenaje con un material poroso. Eso en realidad es opcional. Siempre que tengas una maceta porosa y tengas orificios de drenaje que permitan el paso del agua, no será necesario cubrir los orificios con ningún material.
  3. Pon entre 2.5 a 5 cm de tierra en el fondo de la nueva maceta.
  4. Recoge los zarcillos y ponlos en la parte superior para evitar cualquier daño que pudiera ocurrirle a la suculenta a la hora del trasplante.
  5. Retira cuidadosamente la planta de la maceta.
  6. Afloja las raíces con los dedos antes de plantar. En caso de que estas sean muy gruesas, corta unos 2.5 cm del cepellón y corta las raíces enredadas con un cuchillo para estimular el nuevo crecimiento de raíces. Si el sistema de raíces fuera pequeño, déjalo como está.
  7. Retira más de un tercio de la mezcla vieja para macetas que rodea la planta.
  8. Asegúrate de que la suculenta esté en el centro y en posición vertical. Rellena alrededor del cepellón con la nueva mezcla de tierra.
  9. Deja que la suculenta se asiente durante una semana antes de remojar con agua.
Etiquetas
Mostrar más

Notas Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close
Close