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Cuidados de la Adromischus maculatus

Para muchos jardineros novatos y experimentados, la adición de cactus y suculentas a su jardín ayuda a crear un paisaje maravilloso

Para muchos jardineros novatos y experimentados, la adición de cactus y suculentas a su jardín ayuda a crear un paisaje maravilloso. Mientras que quienes viven en climas cálidos pueden disfrutar de la belleza de las suculentas o crasas en el jardín, los que habitan en otros lugares pueden añadirle vida a su hogar al cultivarlas en macetas. La Adromischus maculatus es apropiada para quienes desean cultivar plantas asombrosas y no tienen suficiente espacio en su hogar o jardín.

Esta pequeña planta suculenta es apreciada por su color y sus bonitos patrones. Si bien las plantas jóvenes de la Adromischus maculatus pueden no mostrar ese patrón distintivo, los ejemplares grandes varían en color verde a gris con manchas rojas o salpicaduras en sus hojas y márgenes.

La Adromischus maculatus es originaria de Sudáfrica y resistente a las zonas USDA 10-11. Es sensible a las heladas por lo que debes cultivarla en el interior de tu hogar si vives en regiones frías.

Al igual que otras plantas crasas, la Adromischus maculatus requiere necesidades específicas para crecer bien en el interior. Para plantarla, elige una maceta que tenga relación con el tamaño de la planta y llénala con un medio que haya sido formulado específicamente para plantas suculentas.

Luego, pon suavemente la planta en la maceta y rellena con tierra alrededor del cepellón. Lleva la planta al alfeizar de una ventana soleada, ya que precisará mucha luz para poder crecer.

Deja secar el suelo entre cada riego y ten en cuenta que requerirá más agua durante la primavera, el verano y el otoño, y mucha menos cantidad en invierno.

¿Cómo reproducir la Adromischus maculatus?

La Adromischus maculatus puede reproducirse mediante hojas de la planta original. Corta las hojas al ras del tallo y espera a que se seque el corte y se forme un callo. Coloca las hojas en el sustrato, de tal manera que el callo lo toque. De ser necesario, coloca un par de piedras a los lados de las hojas para mantenerlas erguidas. Procura una zona donde reciba luz solar indirecta para que no queme la suculenta.

Mantén en sustrato húmedo y espera a que se seque para volver a regar. Recién a partir de la semana 12 verás resultados.

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