Plantas

Problemas que debes evitar al cultivar camelia

Las plagas pueden ocasionarles graves daños a las plantas y, las camelias, no son una excepción

Las plagas pueden ocasionarles graves daños a las plantas y, las camelias, no son una excepción. Por ello, a continuación, te diré cuáles son algunos de los problemas que debes evitar al cultivar camelia.

1. Daños de plagas en hojas y capullos

Si has notado que tu camelia pierde sus hojas, tal vez esté infectada por los gorgojos negros de la vid o Otiorhynchus sulcatus. Las larvas de estos insectos devoran las raíces, mientras que los adultos, muerden los bordes de las hojas ocasionando semicírculos.

Examina las raíces y si encuentras larvas de color blanco de 6 mm de largo con cabezas anaranjadas, entonces el gorgojo de la vid está presente. Usa trampas adhesivas para controlar los gorgojos. Colócalos en el suelo alrededor de la planta y agítala para desalojar a estos insectos y que los adultos se adhieran a las trampas pegajosas. Luego, excava alrededor del arbusto y toma las larvas pequeñas y colócalas en un recipiente con agua jabonosa.

Cuando las larvas hayan muerto, tu planta tendrá raíces frescas. Trasplanta a la camelia en primavera en un compost nuevo, ericáceo a base de marga.

Por otra parte, los gorgojos de la vid no son los únicos en infestar a la camelia, pues también puede ser atacada por cochinillas o pulgones.

2. Hojas amarillas por falta de nutrientes

Para que las plantas prosperen, es necesario brindarles el lugar, el suelo, el riego y la luz, adecuados. Si las hojas de la camelia están tornándose amarillas, es probable que se deba a una deficiencia de nutrientes. Por tanto, proporciónale un suelo ligeramente ácido y fertilízala a mediados de la primavera con un fertilizante balanceado antes de aplicar mantillo.

Riega a la camelia con agua de lluvia y mantén el suelo húmedo durante todo el año, dado que no puede tolerar la sequía, ni tampoco las condiciones de inundación.

Bríndale un lugar protegido contra las condiciones de viento y donde haya sombra moteada o completa.

3. Falta de floración debido a las bajas temperaturas

Si notas que los capullos de tu camelia están tornándose marrones antes de flores, quizás se deba a las bajas temperaturas nocturnas. Si esto le ha pasado anteriormente a tu arbusto, todo lo que debes hacer es retirar los cogollos dañados y alimentar las plantas con 28 g por metro cuadrado de sulfato de potasa.

Aplícalo todos los meses desde mediados de la primavera hasta principios de otoño. Si la tierra estuviera seca, riega.

En el futuro, protege las plantas de las heladas cubriéndolas con varias capas de vellón y quítalas a la mañana siguiente cuando haga más calor.

Las camelias de flores blancas son menos resistentes que las de flores rojas o rosadas y, por tanto, mucho más susceptibles al daño por heladas.

4. Las camelias no florecen por falta de agua

Si tu camelia no sucumbió al daño por las heladas, pero los capullos no se abren como lo esperabas, esto puede deberse a la falta de agua. Si empiezan a caerse o no se ven saludables, esto puede deberse a que el suelo está muy seco. Por tal motivo, asegúrate de regar las plantas a fondo y regularmente a finales del verano y principios del otoño.

5. Crecimientos blancos ocasionados por hongos

Uno de los hongos que pueden enfermar a la camelia es la agalla, la cual produce crecimientos grandes, blancos y antiestéticos en el follaje a principios del verano. Estas agallas pueden llegar a tener hasta 15 cm de largo; sin embargo, no son motivo de preocupación, dado que no dañarán a la camelia a largo plazo. Simplemente, córtalas y destrúyelas lo antes posible.

Estos son tan solo algunos de los problemas que debes evitar al cultivar camelia. Si conoces otros, déjalos en tus comentarios.

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